Un hábito de familia...
Este blog quiere ayudarte a inculcar en la vida de tu familia y sobre todo de tus hijos un hábito muchas veces olvidado... la oración cotidiana.
"La familia que raza unida, permanece unida"
domingo, 20 de julio de 2014
sábado, 31 de mayo de 2014
Contanos tu experiencia

Queremos conocer cuál es la experiencia y opinión de tu familia. Sabemos que la fe no es una cuestión "individual", sino comunitaria y compartida, por eso creemos que es enriquecedor compartir nuestras propias experiencias para ayudarnos a crecer juntos.
Contanos...
- ¿Cuáles son los momentos en que pueden reunirse como familia para compartir la fe?
- ¿Que oraciones me enseñaron en casa? ¿Quién o quienes de tu familia?
- ¿Cuándo recurrimos generalmente a Dios?
- Te invitamos a crear una oración con tu familia, puede ser para alabar, pedir, agradecer, y que la compartas en este blog, para que estemos todos unidos en oración.
Para ejercitarnos...
Les propongo algunas actividades para que los padres acompañes a sus hijos en este camino de aprender a rezar.
Una buena actividad es pensar qué oraciones puedo rezar a en los distintos momentos del día (pueden ver las oraciones propuestas en este blog), y ubicarlas en nuestro "Horario familiar".
También podrían pensar junto, que cosas me gustaría decirle a Dios cuando rezo. Lo podemos hacer completando este cuadro orientador.
Una buena actividad es pensar qué oraciones puedo rezar a en los distintos momentos del día (pueden ver las oraciones propuestas en este blog), y ubicarlas en nuestro "Horario familiar".
También podrían pensar junto, que cosas me gustaría decirle a Dios cuando rezo. Lo podemos hacer completando este cuadro orientador.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Actitudes
La oración en familia ha de
realizarse cada día y ha de ser atractiva por su cordialidad, por la
comunicación que supone el que, antes, después o en medio de las
plegarias, cada cual tenga la libertad de expresar sus pesares,
problemas, necesidades, miedos y alegrías diarias. El que los padres tengan la
humildad de reconocer sus propios errores delante de los hijos, es el medio más
eficaz de ganarse el aprecio de los hijos y de reforzar el sentido de
autoridad.
Clima y dirección
En los primeros años,
la oración la pueden dirigir los padres y más adelante es recomendable
que los hijos tomen ellos sus propias iniciativas. Cosa muy importante,
principalmente cuando los niños son pequeños, es centrar su
atención con una imagen de María o Jesús, con alguna vela
encendida. Por supuesto, en cualquier caso, con la T.V.
apagada en toda la casa
La novedad que quizá se aporte lo que
proponemos.
Lo que quizá pueda aportar de más
novedad en esta propuesta, es que la oración en familia no sea sólo la
recitación de oraciones o la meditación de un texto reunidos en familia, que ya
es un logro, sino con la complementación, dentro de este ámbito, con ese
espacio sin límite de tiempo, de intercambio personal y cordial sobre
temas varios , trascendentes o meramente humanos, entre todos sus
miembros, en un clima distendido que permite la apertura personal, la
participación, la colaboración donde muchas veces sean los propios
hermanos los que aclaren los conceptos al que pudiera estar algo
despistado o equivocado sea hermano, hermana padre o madre o abuelos y
que estas aclaraciones puedan hacerse con sencillez y amor.martes, 13 de mayo de 2014
La importancia de rezar en familia… Para los padres
Es indudable que el mejor sitio para que los niños aprendan a amar y a rezar es el hogar. Solo viendo el amor y la oración de los padres, los hijos pueden entender el amor de Dios. Es por eso que siempre se repite que ‘la familia que reza unida, permanece unida’, y si permanece unida se amarán entre sí como Dios ha amado a cada uno de ellos.
También es cierto que cuando las familias están desunidas, muchos niños crecen sin saber cómo amar ni rezar. El desconcierto y la soledad siempre empujan a muchos jóvenes a entregarse a las drogas o violencia para escapar del sentimiento de no ser amados.
Los hábitos, actitudes, conductas y decisiones que se dan en una familia siempre la hace más consciente del amor a Dios, por lo que la oración se convierte en algo fundamental para todos.
“La oración en la familia es importante. Es vital que se haga con devoción, que no se limite a las palabras, sino que se transforme en hechos y testimonios de fe”
La oración en familia debería ser para nosotros una actividad normal, pero respetando sus ritmos y sus momentos. El primer paso lo tiene que dar la pareja aprendiendo a orar ellos juntos. Una oración en pareja, sencilla, normal, sin demasiadas complicaciones, hace bien a la pareja creyente y es la base para asegurar la oración en los hijos. Es necesario que los hijos vean rezar a sus padres en el hogar. Si ve a sus padres rezar sin prisas, quedarse en silencio, cerrar los ojos y ponerse de rodillas, los niños captan intuitivamente la importancia de esos momentos y perciben la presencia de Dios en el hogar.
Los niños aprenden a orar rezando con sus padres, por lo cual hay que hacerlos participar en la oración, que aprendan a hacer los gestos, a repetir algunas fórmulas sencillas, algún canto, a estar en silencio hablando a Dios.
Cada familia tiene un estilo propio y ha de encontrar el modo concreto de integrar la oración en la vida del hogar. Pero se pueden ofrecer algunas pistas concretas como rezar abrazados, antes de cada comida o al momento de irse a la cama.
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